viernes, 25 de diciembre de 2009

u.u

- Y si no estoy herida, dime, ¿por qué cada vez que veo esa foto no puedo respirar? ¿Por qué siento que se me abre una brecha aquí dentro del corazón? Si eso no es amor, no le puedo dar otra definición.
- Hija mía, lo que tú sientes es lo más grande que puedas sentir en tu vida, la más absoluta felicidad que habrás vivido nunca. Pero óyeme, si según me estás diciendo, y eso no es nada más que dolor, habrás cometido el error más grande de tu vida dejándolo escapar, porque una herida así no sana de la noche a la mañana.
- ¿Y entonces qué hago? Proponme una solución porque yo no puedo seguir viviendo así. Cada segundo de mi vida es un sin vivir, me voy desangrando poco a poco, porque la herida parece cerrarse, pero al cortar el hilo con el que me lo coso, se desborda otra vez la sangre empapando mi estado de ánimo del más absoluto frío.
- Olvídalo, no intentes buscar la luz allí donde la vela se apagó. Donde hubo fuego quedaran cenizas, pero de la vela no queda nada más que cera, y ningún fósforo hará que el latido de su llama caliente de nuevo. Olvídalo… es el consejo más sabio que te puedo dar… la esperanza no es más que un invento de un pobre loco.

24/07/2009

No hay comentarios:

Publicar un comentario