martes, 7 de julio de 2015

Reflexiones veraniegas.

Muchas veces hemos escuchado hablar acerca de las metas que las personas se proponen en la vida, de aquellos pasos que les llevará a su gran objetivo. Tantas veces habrás oído que tu vida no toma ningún rumbo si no la llevas de una forma marcada. Pero, ¿cuántas veces no habrás visto cómo las personas, sin ningún tipo de escrúpulo, son capaces de aplastar a cuantos se interpongan en su camino? ¿A todos aquellos que quizá no deberían haber estado allí, pero estaban, con el único fin de conseguir su meta? O quizá, ¿cuántas personas, a pesar de destruir a otras, no han conseguido llegar a la meta? Los pasos que vas dando te van acercando a tu objetivo, independientemente del que sea, ya que todos los objetivos tienen un rasgo común: nos elevan un poco más en el camino que asciende hacia la felicidad. 

Sin embargo, tanto las personas que no valoran a aquellas que se encuentran por el camino y aun así consiguen sus metas, como las que no las consiguen, también tienen un rasgo en común: las primeras no aprecian lo que tienen, por lo que no disfrutan de las pequeñas cosas que la vida te brinda; las segundas son personas con metas demasiado grandes, que tras fracasar, tan solo les queda el desasosiego, el mal sabor de boca y un nudo en la garganta. En la búsqueda de la felicidad tan solo deberíamos relajarnos y disfrutar de esas pequeñas cosas, las que hacen que al final todo valga la pena: familia, amigos, amor.

viernes, 26 de junio de 2015

9/05/2014

Me alegra que en este tipo de género musical por fin se hagan críticas a la sociedad actual. Si la mayoría de los ciudadanos les escuchan, ésta puede ser una buena forma de movilización y concienciación de lo que está ocurriendo. El único problema que observo es la alarma de los medios de comunicación ante una crítica semejante. En muchos otros géneros, desde hace tiempo se está hablando de las políticas del gobierno y no he visto que suela aparecer por ningún lado. Ratonera - Amaral

Lo que antes era obvio, ahora es cuestionable.

Creces, y lo que antes era rosa ahora es magenta. Lo que antes era fácil, ahora es demasiado complicado. Lo que antes era ir al cine, ahora es parte de tu sueldo. Mientras antes intentabas escapar de tu hogar, ahora buscas desesperadamente poder volver. Lo que antes era tu pasión, ahora es un recuerdo difuminado en tu memoria. Lo que antes era tu hobby, ahora es tu obligación. La amistad consistía en reírse dejando pasar las horas, ahora son horas buscando rincones casi inexistentes que llenar con sonrisas. El amor era una gran cantidad de besos y te quieros, ahora son miradas y sentimientos. Lo que antes considerabas un lejano futuro, ahora es también lejano, pero parte de tu pasado. Lo que antes era blanco o negro, ahora es una escala de grises. Lo que antes era obvio, ahora es cuestionable. 15/05/2014

El fin de una etapa tan solo es el principio de otra.

Podría cerrar los ojos y pensar que ayer fue el día en el que leí de forma impaciente las notas de selectividad. Que fue tan solo ayer cuando abrí la carta de la Universidad Politécnica en la que aceptaban mi solicitud para entrar. Podría trasladarme a aquellos días de agosto, previos al comienzo de lo que iba a ser una etapa muy diferente en la vida de un estudiante, en los que los nervios ante lo desconocido me superaban. Pero ya han transcurrido los cuatro años de cortesía, la transición entre la adolescencia y la formación de una persona. Son cuatro años en los que conoces a personas q sabes q formarán parte de tu vida de forma inevitable, tras pasar con ellos los mejores momentos universitarios. Son momentos de estrés conjunto ante trabajos, exposiciones y exámenes, seguidos de celebraciones eternas. Son mañanas de lunes en las que olvidaba el día en el que estaba, ratos muertos en la pirámide o en la terraza del Trinquet. Somos litronas a medio beber entre carcajadas y fotos almacenadas para el recuerdo. Somos millones de grupos de tres, que siempre serán los mejores. Y aquí estamos, ante el último examen de la carrera. Esto se acaba.

jueves, 30 de abril de 2015

"Ponte Eufórico Mix"

“La gente cree que un buen mix tiene que tener altibajos. Yo pienso que un buen mix debe ir siempre hacia arriba..."
De la misma forma ocurre en el resto de ámbitos de la vida, como por ejemplo, en el amor. Es un sentimiento que nos hace pasar momentos inolvidables. Nos hace flotar, nos arranca sonrisas en los momentos menos esperados y en los que existe más necesidad. Nos modela para, de esa forma, poder sacar lo mejor de nosotros.
Nos molesta, nos exaspera, para después sentir ese abrazo único. Nos obliga a levantarnos con cada caída y nos lava las heridas del camino. Con el poder del fuego nos ayuda en la forja de unas fuertes y nuevas alas con las que poder volar cada día para alejaros juntos hacia un destino común.
Es un sentimiento que comienza con nerviosismo y miedo, transformándose en ilusión, diversión, roces y entretenimiento. Un continuo mix de emociones que se reúnen en tan solo una palabra: amor.
Es unos de los principales sentimientos que tienen que ir siempre hacia arriba, como lo haría un buen mix. Así es como debe ser en cada caso aislado. En cada uno de nosotros, tenemos que albergar la esperanza de que ese mix llegará.

lunes, 22 de abril de 2013

Poco tiempo después.

El miedo que me invadió durante todo ese tiempo se tradujo durante un instante en incredulidad.. Bastó un poco de coherencia para sentir como todo el previo miedo se transformaba en llanto que me desgarraba por dentro, y cuya herida dudo mucho que se cierre algún día. El dolor que podía invadirme se incrementaba conforme miraba a los demás a los ojos, cerciorándome de que no estaba soñando. La realidad junto con la imaginación luchaban por hacerse un hueco en mi mente. Toda la esperanza que había acumulado desde que lo supimos se desvanecía mientras ganaba espacio el horror por lo ocurrido. Únicamente quería despertar, aunque sabía que no era posible: entonces mi mente se inundaba una y otra vez desbordada por el dolor, el horror y un nuevo miedo que poco a poco comenzaba a anidar en ella.

13/03/2013

Todavía espero a verte aparecer por la puerta, a que alguien me pellizque para decirme que tan solo es un sueño. A que me avises de que tenemos que quedar como siempre los tres y nunca lo hagamos, de que me llames ocupa por tenerme en tu casa alguna noche porque no tengo otro sitio. A dejarme a medias lo que me preparas, dejandote vacía la nevera y que me eches la bronca. Todavía quiero que volvams a ver juntos los vídeos de disney, que nunca hubiera pensado que podrías reírte tanto con ellos. A que me pongas excusas para salir pero que no faltes a mi cumpleaños y que no me felicites hasta que no han pasado un par de horas y estamos en un banco filosofando sobre la vida con una sonrisa de oreja a oreja. Recuerda que los mejores grupos son siempre los de tres y que siempre formarás parte de un tranquilo, quisquilloso y chiquitín pedacito de mi corazón. Te quiero mucho. PD: nunca llegué a decirte qué tal el viaje, seguro que ya te dije que te lo contaría cuando nos viéramos, y fue genial, aunque ya sé que mientras tú trabajabas y yo ganduleaba. Tampoco te llegué a contar que me puse internet en el móvil incluso antes de que pasara de moda. Pero de ahora en adelante sabrás todo al instante, porque mi Kimy no se ha ido, seguirá siempre aquí a mi lado pinchándome como hacías; pero cuidándome como nunca, ¿no? Aun así, te echo mucho mucho de menos y este vacío no lo podrá llenar nadie, porque no hay nadie como tú.

27/03/2013

No hay nada como un viaje en solitario bajo la seguridad de una luna brillante y redonda en lo más alto del cielo. Con millones de cosas en la cabeza tras la noticia de esta semana, que puedo asegurar que a todos nos ha dejado un amargo sabor de boca, se agradece. Ayuda a calmarte, a pensar que esta desazón durará poco tiempo. "Hay momentos en nuestra vida que deseamos que sean eternos y sin embargo son tan frugales. Y por el contrario, cuando añoras que el tiempo pase deprisa, mayor lentitud es con la que transcurren los segundos."

viernes, 20 de julio de 2012

Es el pez que se muerde la cola.

Aprendes que hay momentos únicos que nunca se van a poder borrar de tu memoria, te empeñas en grabar a fuego en tu mente frases preciosas que hacen que te quedes sin habla y deseas que las miradas que te han hecho alguna vez temblar te persigan hasta en sueños. Pero la realidad es diferente. Cuando aterrizas de tu sueño te das cuenta de que esos momentos se esfumarán tal y como se escurren entre los dedos los finos granos de arena de la playa, las palabras que te acaloraban las mejillas pierden su significado y terminas cerrando el libro del cual alguna vez las leíste para no volver a abrirlo jamás y los ojos que te habían hecho elevarte a las nubes se vuelven deslucidos y opacos. Aprendes, finalmente, que el presente es el que impera, que únicamente lo que en él te importe es lo que debes recordar; que hasta las pilas Duracel tienen un fin y que debes de dejar de mirar constantemente el reloj.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Magia.

El cansado sol primaveral de finales de marzo brilla en lo alto de un cielo despejado. Ilumina un pedregoso camino sembrado de descuidados matorrales mientras los altos edificios de la capital se yerguen a lo lejos. Tus ojos revolotean entre estos pequeños detalles hasta que por fin se posan en mí. Así que me dejo embriagar por tu mirada de tal forma que me quedo sin aliento, de tal forma que tengo que recordar la sencillez que caracteriza a la respiración. Te acercas y me sonríes haciendo que no exista nada más que nosotros dos. Nada más. Ni siquiera hace falta que me abraces ni que me sienta protegida al notar tus brazos sobre mi cintura. No hace falta que me cojas ni siquiera de las manos. Tan sólo sigues acercándote lentamente y dejas que suavemente tus labios rocen los míos, sin prisa. ¿Alguna vez te has sentido volar? Despegamos los pies del suelo. Nos sentimos absorbidos por una espiral de la que no queremos escapar. Giramos y giramos, sin final visible. Ni siquiera el tiempo existe ya, no escuchamos el tic-tac del reloj.. Todo se ha paralizado y mi razón se ha esfumado. ¿A quién, entonces, debo ahora obedecer?