jueves, 17 de marzo de 2011

Tan sólo son palabras.

¿Cuál es el fin de toda teoría filosófica? ¿Una verdad? ¿El Bien? Sólamente cualquier palabra para denominar a la Felicidad. ¿Definición? Según la RAE: "Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien." Yo más bien lo definiría como el estado de ánimo en el que sientes que ya podrías perder todas tus posesiones que la sonrisa no se borraría de tu rostro. Cuando sientes que flotas, cuando saludas a Morfeo y dejas que te acoja entre sus brazos deslizándote únicamente por los buenos recuerdos que anidan tu mente.La dificultad se encuentra en la manera de lograrla.Y lo más importante: retenerla. Ella no depende de ti sólamente, sino del círculo que te rodea: familia, amistad y amor. Estos tres factores a su vez se dividen en cientos de ellos.Todos nos afectan para bien o para mal, pero muy pocas veces coinciden todos con el signo positivo.
¿Y qué es lo contrario de la Felicidad? ¿La Tristeza? No, la Tristeza solo es una palabra insignificante para describir todas las sensaciones que te transmite dicho sentimiento. Por poner ejemplos varios, la Tristeza te persigue cuando sientes que no hay nadie al otro lado de tu voz que pueda escucharte, cuando te sientes como una diminuta hormiga entre cientos de suelas de plataforma que te recuerdan lo bajo que les llegas, y acto seguido te aplastan. O cuando en cambio las miras pidiendo piedad intentando llamar su atención, y la única respuesta que puedes llegar a obtener es su fría indiferencia. Cuando te hacen creer que estás en el trono dominando todo a lo que te pueda alcanzar la vista, y verdaderamente estás en la arena de un circo romano luchando por cerrar la herida que sangra a borbotones un líquido claro, cristalino más bien, deslizándose por las mejillas y ahondando un charco insalvable.
¿Qué hacer cuando sientes como te desfallecen las piernas?

Shakira - Rabiosa featuring Pitbull

martes, 1 de marzo de 2011

Dos mitades.

Es doloroso tener que renunciar a lo que deseamos.
Mientras la desazón de tu estómago puebla tu cuerpo y el nudo de la garganta crece hasta sentir que va a reventar, teniéndo en cuenta también que por este hecho la lluvia calará todos y cada uno de tus huesos; anhelas el olor de su cuello, el sabor de su boca, el tacto de sus manos buscando tu cintura, el brillo de sus ojos y el calor de su sonrisa.
Y por el contrario, a la vez que todo lo descrito anteriormente desgarra la mitad de tu corazón, la otra mitad se descompone en un ciclo lento pero constante, como ya venía haciendo desde hacía tiempo. ¿Motivos? Indiferencia de quien esperas que no la sienta nunca y que la descarga entera hacia ti. Frialdad, al no encontrar más calor que los leves rayos de sol que asoman enzarzándose en una disputa con las nubes. Tristeza, al sentir que no se pueden paralizar estos sentimientos. DOLOR, notando que nunca dará lo máximo para hacer que estas dos mitades dejen de sagrar.
Lo nuestro - Fondo Flamenco