Miras las luces de la ciudad a cada minuto, mientras en la lejanía el cielo se despeja. Su luz es invariable. O eso crees. Al segundo siguiente el sol está sobre tu cabeza y las farolas son simples fantasmas que vas dejando atrás. Te parecen iguales, pero otra vez tu pensamiento te juega una mala pasada. La hiedra asciende por las primeras que has abandonado y su pintura está desconchada. Su aspecto es tétrico y nefasto comparado con la simple deslucidez de las que tienes justo a tu espalda.
Tus pasos no te dejan volver atrás, te transportan siempre hacia delante. La oscuridad se cierne de nuevo sobre ti. Las luces de la ciudad se confunden en algún punto debajo de la montaña sobre la que pisas. Una maraña de humo naranja. Respiras aliviado, ¿de qué? Ni siquiera puedes disfrutar de lo que estás viviendo. Tus piernas te obligan a caminar. La melancolía te inunda cada vez que tus zapatillas se chocan contra el caliente y duro asfalto o contra la suelta y fresca tierra del campo.
My Chemical Romance - Disenchanted
jueves, 12 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
Sencillamente sencillo.
Despertarte una mañana sintiendo realmente que hay alguien en algún lugar del mundo que se alegra por ello. Que le importa el porqué de tus sonrisas y tus lágrimas; que se interesa por conocer cómo te ha ido el día. Ya puedes tambalearte que siempre será tu pilar fundamental, haciendo que nunca puedas caerte. Será tu hombro predilecto. Tu mano amiga que no dejará que te resbales si el camino está helado. Sus labios sellarán las heridas provocadas por las espinas del camino. Aliviará el malestar de las piedras en contacto con tus pies procurándote de una alfombra que te suavizará el sendero. La sonrisa irá acorde con el brillo de sus ojos; y ambos estarán dedicados únicamente a ti.
Sencillamente sencillo.
Sencillamente sencillo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)