sábado, 16 de abril de 2011

Vida sólo hay una.

Como siempre se ha dicho: todo tiene su principio y su final.
En la vida soñamos, tenemos ilusiones, sonreímos y lloramos. La vida es magia y hay que vivirla al máximo. Esa magia nos envuelve en ocasiones, en otras nos da la espalda y nos recoge el saco de la tristeza. Pero entonces llega la seguridad de saber que si no has hecho nada para merecerlo, el saco se abrirá para poder ver la luz del sol de nuevo y lograr que tus ojos brillen como antaño.
En la vida no se puede caminar sin más, hay que exprimirla. Tienes que actuar, divertirte, tomar decisiones teniendo en cuenta las consecuencias, cercionándote a la vez de que merece la pena tomarlas.
¿Quién no la ha vivido? Hace tiempo decidí que así tenía que ser. Me armé de valor y disfruté de los mejores regalos que podía darme. Es curioso reconocer que tan solo con una mirada se pueda cargar de dicha a una persona. ¿Qué es lo que posee para ser tan feliz? Sólo eso, una mirada. Una mirada cargada de ternura, de amor, de cariño, de ganas de vivir la vida y compartirla contigo. Comienzas a fijarte en cada mínimo detalle mientras tu existencia se carga de caricias y buenos momentos para la posteridad. ¿Que si es siempre así? No, claro que no. Pero todo estos malos momentos se suavizan cuando notas a esa persona a tu lado apoyándote. Sentir que puedes dormirte sabiendo que alguien vela por ti es precioso. ¿Quién velará por mí esta noche? Te acostumbras a acostarte sintiendo su aliento, su sombra, su pensamiento que no se aparta de tu figura al igual que sus brazos. ¿A quién abrazarás hoy? Un abrazo es el máximo símbolo de apoyo. Sentir realmente a alguien cerca se completa con el hecho de rodear con los brazos a alguien.
Y cuando sientes que la magia te da la espalda, ¿qué haces? La vida es corta, hay que disfrutarla, ¿entonces? Intenta alcanzarla, por todos los métodos. No te rindas, lucha por ella. Al fin y al cabo es lo único que tienes hasta que la Parca llega con su guadaña y separa en dos el fino hilo que nos sostiene.

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